• La inflación interanual se ubicó en 3,8% en mayo, mostrando una leve aceleración respecto a los meses anteriores. El aumento se explicó principalmente por factores de oferta, en particular por el encarecimiento de los combustibles y otros efectos asociados al shock energético internacional.
• La inflación subyacente aumentó levemente hasta 3,6%, impulsada principalmente por los bienes transables.
• La inflación no transable se mantuvo cerca del techo del rango de tolerancia, reflejando aumentos persistentes en algunos servicios.
• No se observan efectos de segunda vuelta significativos, es decir, el shock registrado hasta ahora no se ha trasladado de forma relevante al resto de los precios de la economía.