Una de las finalidades fundamentales del Banco Central es la estabilidad de precios, como forma de preservar el valor de la moneda, o sea la capacidad de compra del peso uruguayo.
Para lograrlo, nuestra institución implementa un régimen de metas de inflación, por el cual se compromete a efectuar todos los esfuerzos necesarios para que la inflación se mantenga dentro del rango objetivo establecido por el Comité de Coordinación Macroeconómica.